Hinojosa derrotó al gobernador republicano Greg Abbott, quien llevaba más de una década en el poder y era uno de los principales aliados políticos del presidente Donald Trump. Su triunfo también marca el regreso de una mujer a la gubernatura texana, cargo que no ocupaba una mujer desde la administración de Ann Richards, iniciada en 1991.
La victoria representa un cambio político significativo en Texas, donde los demócratas no habían conseguido ganar una elección estatal en más de 30 años. Además, forma parte de una jornada electoral favorable para ese partido, que también recuperó el control de ambas cámaras del Congreso estadounidense.
¿Quién es Gina Hinojosa?
Nacida el 8 de diciembre de 1973 en McAllen, Texas, y criada en Brownsville, Hinojosa es hija de Gilberto Hinojosa, destacado político demócrata, y Crisanta Lozano. Su infancia transcurrió en el Valle del Río Grande, una región fronteriza con México caracterizada por su numerosa población latina.
Estudió Derecho en la Universidad de Texas y posteriormente en la Universidad George Washington. Al regresar a Austin comenzó su carrera profesional como abogada especializada en derechos civiles y laborales, representando a integrantes de organizaciones sindicales.
Su incursión en la política comenzó en 2012, cuando se involucró en la defensa de la escuela de su hijo ante la amenaza de recortes presupuestarios. Posteriormente, en 2015, fue elegida presidenta de la junta del Distrito Escolar Independiente de Austin.
Un año después obtuvo un escaño en la Cámara de Representantes de Texas, donde impulsó iniciativas relacionadas con la educación pública, la transparencia y la rendición de cuentas gubernamental.
Promete apoyo económico a familias texanas
Durante su campaña, Hinojosa concentró sus propuestas en mejorar la economía familiar y fortalecer la educación pública.
Entre sus compromisos destacó la entrega de cheques por mil 500 dólares a los hogares texanos, financiados con recursos de las reservas del estado. También cuestionó la influencia de las grandes corporaciones y los sectores económicos más poderosos en las decisiones gubernamentales.
En su discurso de victoria, la gobernadora electa reivindicó sus raíces fronterizas y aseguró que el futuro del estado debe responder a las necesidades de trabajadores, agricultores, pequeños comerciantes y familias.
Su triunfo adquiere especial relevancia por la composición demográfica de Texas, donde aproximadamente el 40% de la población es latina.
La jornada electoral también dejó otra victoria histórica para los demócratas: James Talarico consiguió un escaño en el Senado estadounidense por Texas, una posición que el partido no obtenía desde 1988.
Con estos resultados, Texas experimenta una transformación política que podría modificar el equilibrio de fuerzas en uno de los estados más influyentes de Estados Unidos.
Con información de BBC News Mundo.